El juicio por el crimen de Kim Gómez, una niña de 7 años que fue asesinada tras ser arrojada de un auto en movimiento y arrastrada por más de un kilómetro por delincuentes, comenzó este miércoles 18 de febrero en los Tribunales de La Plata. El caso, que se ha vuelto un tema de atención nacional, involucra a un menor de 18 años que fue formalmente imputado como autor del homicidio durante el robo de un vehículo.
Según fuentes oficiales, el caso será juzgado en el Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1, ya que el acusado aún tenía 17 años al momento de los hechos. Este procedimiento especializado en casos de menores de edad busca garantizar un juicio equitativo, considerando que el adolescente aún era menor de edad al momento del crimen. El hecho, ocurrido hace casi un año, evidencia la brutalidad del acto, donde la niña fue arrastrada por al menos 1.500 metros, lo cual representa una distancia considerable en una zona urbana.
El padre de Kim, Marcos Gómez, ha expresado públicamente su dolor y desesperación. En una declaración ante el tribunal, destacó: "No podré perdonar a los asesinos". El padre refirió cómo, en los 20 segundos que duró el ataque, los delincuentes amenazaron con armas contra un jubilado que salía de su casa para robar el automóvil. La narrativa de las víctimas en casos de violencia por robo de vehículos en movimiento ha aumentado en las últimas semanas, según datos de la policía.
El caso ha generado una respuesta social amplia, con más de 1.200 mensajes de apoyo a través de redes sociales en las últimas 48 horas. Los medios han destacado la importancia de un juicio adecuado para los menores de edad, ya que el sistema judicial argentina tiene leyes específicas para casos donde los delitos son cometidos por menores. El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 está enfocado en analizar no solo el acto, sino también las circunstancias que llevaron al crimen.
El presidente de la Cámara de Justicia, María Laura Sánchez, aseguró que el juicio seguirá en el marco de las leyes penales vigentes, pero también resalta la necesidad de mayor sensibilización en las políticas de prevención de robo de vehículos. La policía ha notificado que la investigación continúa, aunque la presunta víctima fue encontrada muerta en el lugar donde fue arrojada.
El caso de Kim Gómez representa un caso emblemático en la lucha por la protección de niños en situaciones de violencia. Los expertos en seguridad pública indican que los robos de vehículos en movimiento son cada vez más comunes, especialmente en áreas urbanas con alto índice de desocupación. La investigación del caso ha revelado que, en los últimos 6 meses, se registraron más de 100 casos similares, lo que indica un aumento en la violencia asociada a este tipo de crímenes.