El exministro de Seguridad de Santa Fe, Marcelo Sain, ha sido un destacado figura en el análisis de los problemas estructurales en el sistema policial argentino, especialmente en el contexto de las tensiones en Rosario. En una reciente manifestación pública, Sain advirtió sobre la explotación laboral que enfrentan los policías en el ámbito de trabajo, destacando cómo el doble empleo y la falta de canales de reclamo comprometen la profesionalización y la ética dentro de las fuerzas de seguridad.
Según Sain, los bajos salarios y las condiciones laborales insuficientes no solo afectan la capacidad de los agentes para desempeñar sus funciones con eficacia, sino que también generan un clima de descontento que puede llevar a la desconfianza en el sistema. En un contexto de acuartelamiento policial en Rosario, el exministro señaló que estos problemas no son aislados, sino que están profundamente vinculados a la gestión política y la estructura institucional del sector.
El análisis de Sain se enmarca dentro de una larga trayectoria de críticas hacia el régimen laboral de las fuerzas de seguridad en Argentina. Desde su experiencia como exministro, ha evidenciado que la inseguridad laboral en el ámbito policial se traduce en una reducción de la eficacia operativa y en una disminución de la confianza pública en las instituciones. Esto, a su vez, afecta la capacidad de las fuerzas de seguridad para enfrentar adecuadamente las amenazas locales y nacionales.
En un entorno marcado por la escalada de tensiones en las ciudades argentinas, Sain ha insistido en que el sistema actual de reclamo y responsabilidad en el ámbito policial carece de mecanismos efectivos para resolver conflictos. Según su análisis, la falta de transparencia y la ausencia de canales de comunicación entre los agentes y las autoridades generan un vacío institucional que debilita la capacidad de los cuerpos policiales para actuar con profesionalismo y ética.
El exministro también ha denunciado la injusticia estructural que enfrentan los agentes en el ámbito laboral, destacando cómo las condiciones en las cuales trabajan no permiten un desarrollo sostenible en la carrera profesional. Este tema se ha vuelto especialmente relevante en las últimas semanas, cuando se han reportado casos de abuso de poder y corrupción en el sistema policial, lo que ha generado un aumento en las reclamaciones por parte de los agentes.
La crítica de Sain no se limita a las consecuencias directas en el ámbito laboral, sino que también abarca el impacto en la seguridad pública. En un contexto de aumento de