El cierre inesperado de un colegio privado en Villa Real, en la Ciudad de Buenos Aires, ha dejado a más de 300 estudiantes sin saber dónde continuar con sus estudios. Según fuentes de la prensa, los dueños de la institución Formar Futuro, ubicada en Simbrón 5490, notificaron su cierre a través de un correo electrónico sin previo aviso, dejando a familias y empleados sin planes claros para la continuidad educativa.
Este hecho, ocurrido a pocos días del inicio del ciclo lectivo, ha generado preocupación en la comunidad educativa. Los padres de familia, estudiantes y docentes han expresado que el anuncio no dejó margen para preparación, ya que los responsables no habían dado ninguna información previa sobre el cierre. La situación se agrava porque el colegio recibió apoyo estatal, según el Gobierno porteño, lo que generó controversia sobre la responsabilidad de la institución.
Según el informe del gobierno porteño, el colegio Formar Futuro recibió financiamiento estatal, lo que implica que el cierre podría estar relacionado con problemas de gestión o falta de recursos. Desde el Gobierno porteño, se han iniciado acciones legales contra los responsables por el cierre abrupto, destacando que la institución era considerada un «particular damnificado».
El caso ha generado un debate sobre la regulación de las escuelas privadas en la Ciudad. En respuesta a casos como este, el Ministerio de Educación de la Ciudad ha comenzado a implementar un reglamento que busca evitar cierres abruptos y garantizar la continuidad educativa. Este nuevo marco busca establecer mecanismos para que las instituciones privadas mantengan la estabilidad en el proceso educativo.
Los afectados, que incluyen a estudiantes que no tienen otras opciones de continuar sus estudios, están reclamando apoyo inmediato. Algunos estudiantes han sido trasladados a otras instituciones, pero muchos se encuentran en una situación de incertidumbre. Las familias han solicitado que el gobierno se active para ayudar a los estudiantes que no pueden seguir en su institución actual.
El caso de Formar Futuro refleja las dificultades que enfrentan las escuelas privadas en la CABA, especialmente en el contexto de la alta competencia educativa y la necesidad de mantener una infraestructura adecuada. Este cierre también evidencia la importancia de tener un sistema educativo que no dependa exclusivamente de los recursos estatales.
Desde la perspectiva de los padres de familia, el cierre inesperado representa una crisis en la educación pública y privada. Los estudiantes que no tienen opciones de seguir en su colegio están en un estado de «pánico» por la falta de información y el apoyo necesario. La falta de comunicación anticipada ha generado un desorden en la educación formal, afectando a más de 300 estudiantes.