El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha modificado drásticamente las reglas para las pensiones en el ámbito federal. Desde el 19 de abril de 2026, una decisión de la Suprema Corte de Justicia ha puesto fin a la posibilidad de recibir doble pensión por parte de los jubilados. Este cambio tiene un impacto inmediato en millones de mexicanos que habían esperado acumular prestaciones adicionales para superar el límite salarial.
¿Cómo se aplica el nuevo tope a las pensiones?
El nuevo tope no permite que una persona obtenga más dinero en su pensión que el último salario que recibió mientras trabajaba. Esto significa que si un jubilado había recibido 50,000 pesos mensuales antes de jubilarse, su pensión máxima no podrá superar este monto, incluso si acumula más de una pensión.
Esta norma se enmarca dentro de una tendencia nacional para regularizar las pensiones, ya que desde hace varios años el Poder Judicial ha buscado establecer límites claros para evitar la acumulación de pensiones que generen ingresos excesivos.
¿Quiénes están excluidos de la doble pensión?
Es importante destacar que no todos los jubilados están afectados por esta decisión. Según el IMSS, las personas que cumplen con ciertas condiciones específicas, como los trabajadores que han tenido más de 20 años de cotizaciones en el IMSS, podrían seguir recibiendo dos pensiones, aunque no excederán el límite del último salario.
- Prestaciones adicionales que no pueden acumularse para superar el tope.
- Trabajadores con más de 20 años de cotizaciones podrían seguir recibiendo dos pensiones, siempre que no excedan el salario del último trabajo.
- Los casos excepcionales donde el Poder Judicial reconozca una situación de justicia económica.
Este cambio no es nuevo para el sistema mexicano, ya que el IMSS ha estado trabajando en la regulación de las pensiones desde el año 2020, cuando inició el proceso de modernización de su estructura.
El objetivo principal de esta medida es garantizar que las pensiones no se vuelvan una carga financiera para el Estado, al mismo tiempo que protegen a los jubilados de recibir ingresos excesivos que podrían afectar su estabilidad económica.