El joven condenado a 15 años de prisión por el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, Lucas Pertossi, ha sido el primer testigo a hablar públicamente sobre el asesinato desde la cárcel. Su declaración, 'Yo nunca lo toqué', revela un conflicto de interpretaciones en torno a la responsabilidad en el caso, que ha generado un debate sobre justicia penal y el sistema judicial argentino.
¿Por qué un condenado habla por primera vez a seis años del crimen?
Desde su primer juicio, el caso de Fernando Báez Sosa, ocurrido el 21 de junio de 2020, ha sido un ejemplo de cómo el sistema judicial argentino enfrenta desafíos en la asignación de culpabilidad. La investigación inicial, liderada por la policía de Villa Gesell, reveló que el crimen había sido cometido por un grupo de personas que, según las primeras declaraciones, estaban relacionadas con el tema de la violencia urbana en la zona.
En una entrevista realizada el 27 de marzo de 2026, Pertossi explicó que se sintió 'mal defendido' durante el proceso. "Yo nunca lo toqué", declaró en una entrevista con el periodista Mauro Szeta, destacando que el caso no tuvo la atención que merecía en el juicio. La defensa, por su parte, argumentó que el caso presenta inconsistencias en las pruebas.
- La investigación inicial encontró varias personas vinculadas al crimen, pero las pruebas no fueron suficientes para condenar a todas las víctimas.
- Pertossi señaló que el proceso judicial no consideró todas las posibilidades de cómo se produjo el hecho.
- El caso ha sido objeto de reclamos por parte de las familias de las víctimas, quienes esperan una revisión de la investigación.
Según el informe de la Policía Federal, el crimen de Fernando Báez Sosa se produjo en un contexto de violencia en la zona. El caso ha sido objeto de múltiples investigaciones, pero el sistema judicial ha enfrentado dificultades en la determinación de culpabilidad.
La Corte Suprema, en un reciente acuerdo, ha abierto la posibilidad de que se presente un recurso para nulidad de la sentencia. Este paso podría significar un cambio en la manera en que se abordan casos de violencia en zonas con baja participación policial.
El caso de Pertossi ha sido un ejemplo de cómo el sistema judicial argentino puede no estar alineado con las expectativas de las familias de las víctimas. La declaración de 'yo nunca lo toqué' ha sido un punto de partida para un debate sobre la justicia penal en el país.