El clima en Nueva York a finales de marzo de 2026 muestra una transición interesante entre las condiciones de invierno y primavera. Según las últimas predicciones de la Agencia Nacional de Meteorología (NWS) y el Observatorio Climático de la Ciudad, este sábado 28 de marzo se espera una noche fría que podría influir en las temperaturas durante el día siguiente.
El pronóstico indica que la temperatura máxima en Nueva York será de 5°C, mientras que la mínima oscilará entre -1°C y 0°C. Estas cifras reflejan la influencia de un sistema de frío polar en el norte de los Estados Unidos, que se prolonga hacia el este. Los vientos de 18 km/h, según los datos de Clarín, indican una estabilidad en la dirección noreste, lo que sugiere una disminución en las tormentas térmicas.
¿Por qué la temperatura baja en Nueva York el 28 de marzo?
La caída de temperatura se debe a la interacción del Anticiclone Polar con las corrientes oceánicas del Atlántico. Este fenómeno, común en primavera temprana, genera un ambiente propenso a la precipitación en las zonas costeras. En Nueva York, la combinación de la baja presión atmosférica y el aumento de la nubosidad en el este del país ha creado un escenario de mayor probabilidad de lluvia durante la noche.
- Temperatura promedio diurna: 5°C (máxima) y -1°C (mínima)
- Probabilidad de lluvia: Aproximadamente 40% para el 28 de marzo
- Indicadores de radiación UV: Baja radiación UV-C debido a la nubosidad
Según los datos recientes, el aumento de la nubosidad en el sureste de la ciudad podría provocar una ligera descarga de lluvia en la madrugada del 29 de marzo, lo que generará un aumento en la humedad del aire.
¿Cómo prepararse para el clima en Nueva York el 29 de marzo?
El próximo día, 29 de marzo, se prevé un ligero aumento en la temperatura, con un máximo de 6°C. Sin embargo, la probabilidad de lluvia se mantendrá alta (50%), lo que significa que es importante llevar una chaqueta de abrigo y un paraguas. Además, la nubosidad seguirá siendo un factor clave para la radiación UV, que disminuirá en un 20% respecto al día anterior.
Este patrón climático es parte de un ciclo natural que los científicos observan cada año en esta región, donde la interacción entre el Alto de los Estados Unidos y las corrientes marinas afecta directamente las temperaturas nocturnas.