El pronóstico meteorológico para Rosario, Santa Fe, indicó una alerta de tormentas intensas para la mañana y la tarde de este martes, 16 de marzo de 2026. Según el Servicio Meteorológico Nacional, se esperan lluvias fuertes y vientos de hasta 45 km/h, que podrían causar inundaciones en zonas bajas. Este alerta forma parte de un patrón climático que se ha vuelto más frecuente en la región en los últimos años, especialmente durante la estación de transición entre invierno y primavera.
La alerta, emitida por el Instituto Nacional de Meteorología y Geofísica (INM), advierte sobre la posibilidad de descargas eléctricas y tormentas de granizo. Estos eventos pueden afectar tanto a hogares como a actividades comerciales, especialmente en áreas con infraestructura vulnerable. En Rosario, el riesgo de inundación es alto en barrios como San Lorenzo y San Martín, donde las calles están en estado de alerta por la acumulación de agua pluvial.
Además, el informe señala que la temperatura máxima prevista para este lunes es de 32°C, con una mínima de 22°C, lo que indica un calentamiento térmico típico de la estación. Este aumento en temperatura está relacionado con la influencia de un sistema de nubes tropicales que se forma en el sur de la Argentina.
La situación ha generado una respuesta rápida de la municipalidad de Rosario, que ha activado el protocolo de emergencia para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Los servicios de emergencia están disponibles para ayudar a las familias afectadas, como en el caso de una joven que fue golpeada y apuñalada en la cara durante una pelea en la puerta de un boliche central, un incidente que se ha vuelto común en áreas con poca vigilancia.
Los especialistas en climatología explican que las tormentas en esta región no son un fenómeno aislado, sino un resultado de los cambios climáticos globales y las variaciones en el ciclo de agua. La combinación de humedad elevada y la presión atmosférica baja favorece la formación de nubes y lluvias intensas, lo que puede tener efectos secundarios en la salud pública, como resfriados y problemas respiratorios.
Para los residentes, la recomendación es evitar movimientos en zonas bajas y asegurar el cierre de ventanas y puertas para prevenir daños por agua. Además, se recomienda estar atentos a las alertas del INM y seguir las instrucciones de los servicios municipales.