El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido alertas de lluvia e intensas tormentas para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) a partir de este viernes, 27 de febrero. Según el pronóstico, la primera ola de precipitaciones comenzará a llegar alrededor de las 18:00 en zonas costeras y áreas cercanas al litoral, con mayor intensidad en el norte y este de la capital. Los especialistas del SMN advierten que las lluvias podrían alcanzar hasta 50 milímetros en algunas zonas, lo que generará riesgos de inundaciones y afectará el tráfico en calles bajas y zonas de inundación.
El informe detalla que las tormentas estarán presentes hasta el martes 3 de marzo, con una probabilidad de 80% de precipitaciones en el conurbano. En zonas como San Isidro, Lanús y Lomas de Zamora, se esperan lluvias intensas que pueden causar anegamientos en calles de alta circulación, como la avenida Santa Fe y la ruta 13. Según el SMN, el riesgo de agua en las redes de drenaje ya se ha incrementado en un 30% en las últimas 24 horas, lo que podría dificultar el acceso a áreas estratégicas como el centro de la ciudad.
Las autoridades locales han activado alertas amarillas para zonas con mayor riesgo de inundación, especialmente en barrios como Parque de la Ciudad, Villa Crespo y parte del partido de San Justo. El tráfico en las zonas afectadas puede verse comprometido por desbordamientos en las cuencas hidrográficas, lo que generará demoras en transporte público y particulares. Además, el SMN advierte que el aumento de la humedad en las zonas urbanas, combinado con la falta de mantenimiento en los sistemas de drenaje, podría provocar desbordes en las calles más bajas.
En el contexto actual, el Ministerio de Desarrollo Urbano ha informado que ya se están implementando medidas de prevención, como la apertura de centros de monitoreo en zonas críticas y la activación de equipos de emergencia. Según datos recientes, el 60% de los casos de inundaciones en el conurbano se relacionan con problemas en el sistema de drenaje, lo que subraya la necesidad de acciones inmediatas para evitar daños estructurales.
La comunidad debe estar preparada ante la posibilidad de tormentas intensas. Los habitantes de zonas con mayor riesgo deben evitar salir a las calles en horas de mayor intensidad de lluvia, especialmente en zonas con calles bajas y zonas de inundación. El SMN recomienda también el uso de ropa adecuada y evitar áreas con alto riesgo de agua acumulada.
Este fenómeno climático no solo afecta el día a día de los ciudadanos, sino que también tiene implicaciones económicas significativas, como la interrupción de servicios de transporte público, aumento en el tiempo de desplazamiento y el impacto en la productividad laboral. Estudios previos indican que, en promedio, las tormentas intensas en el