La periodista Débora D’Amato ha compartido su experiencia con la maternidad monoparental en una conversación franca y sin filtros, destacando que esta decisión no fue una elección fácil, sino una necesidad ante desafíos personales y sociales. Su historia refleja una lucha interna y externa que muchos enfrentan en la actualidad. Según su propia palabra, «No lo elegí» es la frase que más representa su trayectoria, no solo como madre, sino como mujer que busca equilibrar sus propias necesidades con las de su hijo.
El camino de Débora D’Amato hacia la maternidad monoparental involucró superar múltiples barreras. Desde las complicaciones médicas que enfrentó, como la necesidad de cuidar a su hijo mientras se recuperaba de una enfermedad, hasta los juicios sociales que enfrentó al ser una madre soltera, su historia demuestra la complejidad del tema. En una entrevista en Contrapunto, destacó que «la soledad emocional» fue una de las mayores dificultades, especialmente en un contexto donde la sociedad tiende a idealizar la relación maternal dual.
La experiencia de Débora D’Amato también revela cómo las estructuras sociales y culturales afectan la toma de decisiones en el ámbito familiar. En Argentina, por ejemplo, el concepto de «maternidad monoparental» se asocia a estereotipos negativos, como la idea de que las mujeres que se convierten en madres solteras son «más solitarias» o «menos comprometidas». Sin embargo, D’Amato refuta esto, explicando que su elección fue motivada por la necesidad de tener control sobre su vida, en lugar de una decisión impulsiva o apresurada.
Durante su trayectoria, D’Amato también tuvo que lidiar con el miedo a la soledad, un tema que refleja una preocupación generalizada en la sociedad actual. Según su propia experiencia, el aislamiento emocional y físico fue un desafío que debió ser superado para mantener una vida estable con su hijo. Este tema es especialmente relevante en una sociedad que, a menudo, se centra en la «dualidad» de la familia, ignorando las alternativas que existen para construir un hogar.
En un entorno donde la maternidad monoparental es un tema poco explorado en los medios, D’Amato ha sido una voz crítica que ayuda a desmantelar estereotipos. Su mensaje, «No lo elegí», refleja la necesidad de una conversación más abierta sobre la diversidad en la familia. Para ella, la maternidad monoparental no es un «error» o una «falla», sino una estrategia para equilibrar la vida personal y el cuidado de un hijo.
El tema de la maternidad monoparental en Argentina ha ganado relevancia reciente debido a la creciente aceptación de alternativas a la familia tradicional. Según datos recientes, el 35% de las madres en Argentina tienen que cuidar a sus hijos sin un compañero, un