El avance de la chicharrita del maíz ha ganado impulso en los últimos días debido a las altas temperaturas y la amplia presencia de maíces tardíos. Según el 35º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, publicado el 21 de febrero de 2026, se registra un aumento general en las poblaciones de este insecto en el inicio del mes de febrero. Este fenómeno se vincula directamente con las condiciones climáticas extremas y la extensión de cultivos de maíz tardío, que en su fase final de crecimiento son especialmente vulnerables a la infestación.
La chicharrita del maíz, conocida científicamente como Dalbulus maidis, es un insecto que pertenece a la familia del grupo de los insectos que se alimentan de las hojas y el tallo del maíz. Su presencia en áreas con cultivos tardíos representa una preocupación significativa para los agricultores, ya que sus actividades pueden llevar a una serie de daños en los cultivos, incluyendo la pérdida de producción y la disminución de calidad del producto.
El informe indica que, aunque la región Centro Sur se mantiene como excepción con una mayoritaria ausencia del insecto, el resto del país está experimentando un aumento en la presencia de la chicharrita. Esto sugiere que las condiciones climáticas actuales están favoreciendo el desarrollo de este problema, especialmente en zonas donde los cultivos de maíz tardío están en su período crítico de susceptibilidad. Los expertos alertan sobre la necesidad de mantener un monitoreo constante y realizar medidas preventivas para evitar daños significativos en los cultivos.
El fenómeno no es nuevo, pero su vuelta a la presencia en mayor escala en este momento específico está vinculada a factores como la falta de tiempo adecuado para el control de plagas y la presencia de cultivos en etapas vulnerables. Los agricultores están siendo recomendados para implementar estrategias de control temprano, como el uso de insecticidas específicos y la rotación de cultivos, para minimizar el impacto de esta invasión.
Según las autoridades agrícolas, la situación actual no es crítica, pero requiere atención inmediata. Los especialistas en agricultura sugieren que la clave para evitar pérdidas es la anticipación y la adaptación a las condiciones climáticas. La falta de tiempo para realizar controles preventivos en tiempo y forma puede ser un factor que está contribuyendo a la propagación rápida de la chicharrita.
En el contexto nacional, la tecnología y el conocimiento sobre los métodos de control han avanzado, pero las dificultades en el acceso a recursos y la falta de coordinación entre regiones siguen siendo desafíos importantes. La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis sigue realizando investigaciones para mejorar la capacidad de monitoreo y la eficacia de las estrategias de control.
Los agricultores en la zona norte del país, particularmente en el norte santafesino, el noreste del Chaco y otras áreas cercanas al litoral, están reportando un aumento en la presencia de la chicharrita en