Expulsión de la colonia menonita: la historia de una mujer que escapó de violencia y explotación

Expulsión de la colonia menonita: la historia de una mujer que escapó de violencia y explotación

En la colonia menonita Nueva Esperanza, ubicada en el pueblo pampeano de Guatraché, se desarrolla una historia de violencia y explotación que ha generado un escenario de desesperación para las mujeres que viven en este tipo de comunidades. El 8 de febrero de 2026, un día que marcó un punto de inflexión en la vida de María Unger Reimer, una mujer de 34 años que había vivido en esta colonia durante más de 10 años, decidió escapar de su entorno. Según su denuncia, su pareja, un hombre de 45 años, había intentado abusarla en varias ocasiones, lo que la llevó a buscar ayuda en las autoridades. La situación se volvió crítica cuando, en un momento de desesperación, el hombre la obligó a trabajar en condiciones inhumanas en una granja donde se le exigía realizar tareas que, según las autoridades, eran peligrosas para su salud.

María Unger Reimer (gentileza Cristian Javier Acuña) relata que en la colonia menonita Nueva Esperanza se encuentran características únicas: calles arenosas y anchas, campo infinito, caldenes, molinos y vacas Holandés. La presencia de tractores con ruedas de hierro y algunas iglesias donde se siguen las enseñanzas de Menno Simons, el religioso anabaptista que creó la comunidad hace 500 años en Europa, es común. Sin embargo, detrás de esta apariencia tranquila y aislada, se esconde un mundo de explotación laboral y violencia. Los habitantes, muchos de los cuales pertenecen a la comunidad menonita, siguen las enseñanzas de Menno Simons, un movimiento religioso que se basa en la rechazo a la tecnología y la tecnología, lo que lleva a una vida aislada y aislada.

El caso de María Unger Reimer ha generado un debate sobre la violencia en las comunidades menonitas. Según su denuncia, su pareja, que también es menonita, era parte de una estructura familiar que, según las autoridades, se caracteriza por la falta de protección legal y el control de la vida privada. En el contexto de la colonia menonita, donde se practica el rechazo a la tecnología y a la vida moderna, los problemas de violencia y explotación son frecuentes, pero no siempre son detectados debido a la falta de recursos y la falta de atención específica.

La situación de María Unger Reimer ha llevado a una respuesta de las autoridades locales. En el día 8 de febrero, la policía de la zona se hizo presente, pero se reportó que el hombre que había intentado abusarla ya se había escapado. La investigación ha mostrado que en las colonias menonitas, el problema de violencia no es único, sino que es parte de un sistema más amplio que incluye la falta de recursos, la falta de educación y la falta de acceso a servicios médicos.

El 8 de febrero de 2026, María Unger Reimer, una mujer de 34 años, dejó la colonia menonita Nueva Esperanza, su lugar de nacimiento