La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) de ANSES se ajustará en febrero de 2026 con un incremento del 2,85% sobre el haber mínimo jubilatorio, lo que traduce en un aumento de $3.592,54 al mes para los beneficiarios. Este ajuste se produce automáticamente mediante el esquema de movilidad mensual que regula las prestaciones previsionales de ANSES.
El cálculo se basa en el haber mínimo jubilatorio actualizado a $359.254,35, el cual representa el 80% de la jubilación mínima. Al aplicar el aumento de 2,85% correspondiente a la inflación de diciembre de 2025, el PUAM se incrementa en un monto que refleja la actualización del haber mínimo jubilatorio. Este proceso es automático y no requiere acciones adicionales por parte de los beneficiarios.
El ajuste mensual de las pensiones y jubilaciones se realiza en función del índice de inflación mensual, lo que garantiza que las prestaciones se ajusten constantemente a la evolución del costo de vida. Este sistema de movilidad mensual permite a los beneficiarios recibir un aumento periódico que equilibra el valor real de sus pagos. El PUAM, como prestación no contributiva, tiene un rol clave en la protección social, especialmente para adultos mayores que no tienen otros ingresos.
Se debe destacar que el bono de $70.000 para jubilados, que ya se aplica a partir del 9 de febrero, representa un cambio significativo en el contexto de los beneficios previsionales. Este bono, una medida de apoyo temporal, tiene un requisito específico: los beneficiarios deben tener al menos 65 años de edad. Este requisito, que se estableció recientemente, asegura que el beneficio sea dirigido principalmente a quienes cumplen con el criterio de jubilación.
El proceso de actualización de las pensiones y jubilaciones mediante el esquema de movilidad mensual no solo refleja la adaptación a la inflación, sino también una estrategia para evitar que el valor real de las prestaciones se reduce por el paso del tiempo. Este sistema permite mantener el valor real de las pensiones en el tiempo, evitando que el tiempo pasara sin ajustes significativos.
El PUAM, al ser una prestación no contributiva, se ajusta directamente al haber mínimo jubilatorio, lo que significa que cualquier variación en este último afecta directamente al beneficio del adulto mayor. La actualización mensual garantiza que los beneficiarios reciban un ajuste que responde a la situación económica actual.
El anuncio del aumento del 2,85% en febrero de 2026 es un ejemplo de cómo el sistema previsional argentino se adapta a las necesidades económicas actuales. Este ajuste, aunque parecería pequeño, es crucial para mantener el valor real de las prestaciones en un contexto de alta inflación.
Es importante destacar que la modificación del bono para jubilados, que comenzará a aplicarse el 9 de febrero, representa un cambio en el requis